Errores que comete casi todo el mundo en Sevilla
Los veo cada semana. Ninguno es grave, pero evitarlos cambia bastante el viaje.
1. Comer a la hora de tu país
En Sevilla se almuerza entre las 14:00 y las 16:00 y se cena a partir de las 21:00. Muchas cocinas cierran por la tarde. Si te sientas a las 19:00 a cenar, acabarás en un sitio para turistas o en un bar con la cocina cerrada.
2. Pedir paella
La paella es de Valencia, no de Sevilla. Si un restaurante del centro tiene fotos de paella en la puerta y un camarero invitándote a entrar, es una señal clara. Aquí lo que toca es tapear: espinacas con garbanzos, pringá, carrillada, pescaíto frito, salmorejo…
3. Comer al lado del monumento
Los bares con vistas a la Catedral o en la calle principal de Santa Cruz no suelen ser los mejores. Aléjate dos o tres calles y verás la diferencia en calidad y en precio.
4. Aceptar la ramita de romero
Cerca de la Catedral te ofrecerán una ramita de romero “de regalo” para leerte la mano. Después te pedirán dinero, a veces con insistencia. Di que no con amabilidad y sigue andando.
5. Ir al Alcázar sin entrada
El Real Alcázar es probablemente lo que más merece la pena de la ciudad, y también lo que más cola tiene. Compra la entrada con antelación en la web oficial, y desconfía de reventas con precios inflados.
6. Andar al sol a mediodía en verano
De junio a septiembre, entre las 14:00 y las 19:00, haz como los sevillanos: busca sombra, come tranquilo o descansa. Lleva siempre agua.
7. Pedir raciones para uno
Una ración es para compartir entre varios. Si vas solo o en pareja, pide tapas o medias raciones y prueba más cosas.
8. Quedarse solo en el centro turístico
Triana, la Alameda, la Macarena o un mercado de barrio te enseñan la Sevilla en la que vivimos. Ve a por lo menos una de esas zonas.
9. Tomar sangría
No es lo que bebemos aquí. Si quieres algo fresco y local, pide un tinto de verano o una cerveza bien fría. Si te gusta el vino, prueba un fino o una manzanilla.
Bonus: la propina no es obligatoria en España. Si el servicio ha sido bueno, se redondea o se deja algo de cambio. Nadie se va a ofender si no lo haces.